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José Ramón Gómez: «Fontilles tiene una gran historia médica y una gran historia social»

El Dr. José Ramón Gómez Echevarría llegó por primera vez a Fontilles como voluntario. Era médico, había trabajado en Neurología en Vitoria y había oído hablar del Sanatorio a través de otros jóvenes que acudían como voluntarios. Lo que inicialmente iba a ser una experiencia temporal terminó convirtiéndose en buena parte de su vida profesional.

«Me quedé enamorado de Fontilles», recuerda. El 1 de septiembre de 1986 comenzó a trabajar como médico en el Sanatorio. Cuarenta años después, sigue hablando de aquella decisión con la misma sencillez: «Llevo 40 años de trabajo en esta casa. Sinceramente, bastante feliz en mi trabajo».

Su trayectoria ha sido reconocida recientemente por la Generalitat Valenciana con el reconocimiento «Abrir Caminos», concedido con motivo del Día de las Personas Cooperantes. Un reconocimiento que sirve también para recorrer, a través de su experiencia, la historia y el presente de Fontilles.

Un lugar nacido de una necesidad

Para José Ramón, entender Fontilles exige volver a sus orígenes. A finales del siglo XIX, la lepra estaba presente en numerosos municipios de la Marina Alta. No existía un tratamiento eficaz y las consecuencias físicas de la enfermedad, unidas al miedo y al desconocimiento, provocaban situaciones extremas de rechazo y aislamiento.

Esa realidad llevó al padre Carlos Ferrís y a Joaquín Ballester a impulsar Fontilles. En 1909 abrió sus puertas el Sanatorio, iniciando una historia de atención sanitaria y acompañamiento social que continúa hasta nuestros días. Desde entonces, alrededor de 2.800 personas afectadas por la lepra han sido atendidas en Fontilles, según explica José Ramón durante la entrevista.

Una parte de aquella historia permanece físicamente en el valle. Entre sus elementos más reconocibles está la muralla construida en 1929, con aproximadamente tres kilómetros de longitud, levantada en una época en la que el aislamiento formaba parte de la respuesta social frente a la enfermedad. Hoy, los edificios, la documentación, el material médico y el propio entorno permiten acercarse a más de un siglo de historia sanitaria y social.

Atención, formación y cooperación

Pero José Ramón insiste en que Fontilles no es únicamente historia. A lo largo de las décadas, la institución ha desarrollado tres ámbitos estrechamente relacionados: la atención a las personas, la formación sanitaria y la cooperación internacional.

Fontilles continúa siendo un centro de referencia al que profesionales sanitarios de distintos puntos de España recurren ante posibles casos de lepra. A ello se suma una intensa actividad formativa, tanto dentro del Sanatorio como mediante cursos y colaboraciones desarrolladas en otros lugares.

La formación es también una pieza fundamental de los proyectos internacionales. «Si tú trabajas en cooperación y sabes alguna cosa, hay que formar al personal para que ellos, sobre el terreno, trabajen en ese tema», explica.

Su propia trayectoria refleja esa dimensión internacional. Tras sus primeros años en Fontilles viajó a Brasil, donde trabajó durante cuatro años y participó en el diagnóstico de numerosos casos de lepra. Regresó posteriormente al Sanatorio y en 1999 asumió su dirección médica. Desde Fontilles ha continuado trabajando en formación y cooperación frente a la lepra y otras enfermedades desatendidas en diferentes países de América Latina y África.

Para José Ramón, una de las claves sigue siendo sencilla: diagnóstico precoz y tratamiento. Detectar estas enfermedades a tiempo, formar al personal sanitario y proporcionar herramientas a las comunidades permite evitar muchas de sus consecuencias.

«Animo a la gente a que conozca esta institución»

Al hablar del reconocimiento recibido, José Ramón agradece a la Generalitat Valenciana la distinción, pero rápidamente extiende ese agradecimiento a Fontilles y a las personas con las que ha trabajado durante estas cuatro décadas.

«Sigo estando muy orgulloso de trabajar en ella», afirma. Y aprovecha la entrevista para lanzar una invitación: venid a Fontilles y conocerlo.

El Sanatorio conserva una parte singular de la historia de la medicina y de la lucha contra la lepra en España: sus edificios, su biblioteca, su archivo, antiguo material sanitario y un entorno natural privilegiado. Pero, sobre todo, conserva una historia construida por las personas que han vivido, trabajado y pasado por este lugar.

Y esa historia continúa fuera del valle. José Ramón anima especialmente a los profesionales sanitarios a participar en cooperación y aportar sus conocimientos allí donde siguen siendo necesarios. Tras décadas trabajando sobre el terreno, resume esa experiencia de una manera muy personal: «Si haces pequeñas cosas en cooperación, eres feliz».

Para él, detrás de esas pequeñas acciones permanece algo difícil de medir: el vínculo entre quien ayuda y quien recibe esa ayuda, la vocación y el componente humano de la medicina. Por eso, cuando habla de quienes se plantean dar el paso y colaborar, su mensaje es directo: «Ánimo, hazlo».