La lepra no termina con la enfermedad: Eduardo de Miguel explica en la Cadena SER los retos actuales de Fontilles
El responsable de proyectos de cooperación de Fontilles analiza en Hora 14 Valencia el trabajo de la Fundación, que en 2025 llegó a más de 2,5 millones de personas, y recuerda la importancia de seguir trabajando frente a las secuelas, el estigma y la exclusión social asociados a la lepra.
¿Qué ocurre cuando una persona deja de tener lepra, pero continúa viviendo con sus consecuencias? La reducción de los casos activos es una buena noticia, pero no significa que hayan desaparecido las necesidades de las personas afectadas.
Eduardo de Miguel, responsable de proyectos de cooperación de Fontilles, ha abordado esta realidad en una entrevista en Hora 14 Valencia, de la Cadena SER, en la que ha hecho balance del trabajo de cooperación internacional de la Fundación y de los retos que todavía existen para avanzar hacia un mundo sin lepra.
«Las cifras oficiales solo hacen referencia a enfermos activos».
Escucha la entrevista completa:
Fontilles llegó en 2025 a más de 2,5 millones de personas a través de sus proyectos de cooperación. Un alcance que se apoya especialmente en dos pilares: la formación y la prevención.
Formar para multiplicar el impacto
Una de las claves del modelo de cooperación de Fontilles es fortalecer las capacidades de las comunidades en las que trabaja.
La formación no se dirige únicamente al personal sanitario. También participan voluntarios, promotores y agentes comunitarios que adquieren conocimientos para contribuir a la detección de la lepra, prevenir enfermedades, atender determinadas secuelas y trasladar esos conocimientos a su propia comunidad.
De esta manera, el impacto de cada proyecto puede continuar mucho más allá de una intervención concreta.
Junto a la formación, la sensibilización y la prevención constituyen el segundo gran eje. Fontilles desarrolla campañas informativas en comunidades de países como India, Bolivia o Brasil para facilitar el conocimiento de las enfermedades, sus características y sus formas de transmisión.
Como resumió Eduardo de Miguel durante la entrevista,
«la prevención es la base de la cooperación de Fontilles».
Más allá de las cifras de la lepra
Las cifras mundiales de lepra han descendido y la enfermedad ha dejado de considerarse un problema de salud pública en numerosos países. Sin embargo, esto no significa que las consecuencias de la lepra hayan desaparecido.
Las estadísticas oficiales contabilizan principalmente los casos activos, mientras que el trabajo de Fontilles abarca también a personas que ya han eliminado la enfermedad de su organismo pero continúan viviendo con sus secuelas.
Discapacidades, úlceras y otras consecuencias físicas pueden permanecer después del tratamiento. A ellas se suma una realidad menos visible: el estigma y la exclusión social.
Por ello, los proyectos han ido ampliando su dimensión sanitaria para incorporar cada vez más actuaciones destinadas a favorecer la inclusión, combatir la discriminación y mejorar las condiciones de vida de las personas afectadas.
Una enfermedad curable que todavía genera exclusión
Durante la entrevista, Eduardo de Miguel incidió especialmente en la necesidad de cambiar la percepción social de la lepra.
En algunos de los países donde trabaja Fontilles todavía existen barreras sociales e incluso legislativas que discriminan a las personas afectadas. Combatir la enfermedad implica, por tanto, trabajar también con administraciones, organizaciones locales y entidades de personas afectadas para eliminar esas barreras.
Fontilles desarrolla sus proyectos internacionales apoyándose precisamente en organizaciones locales y en las propias comunidades, buscando además la implicación de las administraciones para garantizar que las actuaciones puedan mantenerse en el tiempo.
Un trabajo que necesita más apoyo
La cooperación internacional de Fontilles se sostiene gracias al apoyo de instituciones públicas y privadas y, especialmente, al compromiso de las personas que colaboran con la Fundación.
Durante su intervención en la Cadena SER, Eduardo de Miguel recordó que este apoyo continúa siendo imprescindible ante unas necesidades que siguen creciendo.
Cada aportación permite seguir formando profesionales y agentes comunitarios, prevenir enfermedades, atender a las personas afectadas y combatir el estigma y la exclusión que todavía acompañan a la lepra en muchas partes del mundo.
“La lepra tiene cura. Conseguir que sus consecuencias también dejen de condicionar la vida de una persona requiere que sigamos actuando.”
Una historia detrás de este trabajo
Esta realidad tiene nombres y rostros. Uno de ellos es el de Kamala, una mujer de Nepal que, tras ser diagnosticada de lepra, tuvo que abandonar sus estudios y afrontar las consecuencias que la enfermedad dejó en su vida.
Hoy, Kamala forma parte de un proyecto de Fontilles que ofrece formación a 50 mujeres afectadas por la lepra para que puedan aprender un oficio, generar sus propios ingresos y avanzar hacia una mayor autonomía.
Detrás de cada proyecto hay personas que buscan una oportunidad para seguir adelante. Y detrás de cada oportunidad puede haber alguien dispuesto a hacerla posible.
Tú puedes ayudarnos a que den el siguiente paso.
Colaborar con nuestro proyecto de cooperación actual en Nepal