La lepra se cura, pero el estigma permanece
Un artículo firmado por el Dr. José Ramón Gómez Echevarría, médico del Sanatorio de Fontilles, y Dimitra Kontogiannis, del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas L. Spallanzani de Roma, repasa los avances frente a la enfermedad de Hansen y destaca el papel de Fontilles en la evolución desde la segregación hacia la atención y la inclusión.
La lepra es hoy una enfermedad curable. Sin embargo, siglos de miedo, aislamiento y discriminación han dejado una huella que los avances médicos todavía no han conseguido borrar por completo.
Así lo recoge el artículo Enfermedad de Hansen: de la segregación a la curación, más allá del estigma con la Fundación Fontilles, publicado por la Sociedad Italiana de Medicina Tropical y Salud Global (SIMET) y elaborado por Dimitra Kontogiannis y el Dr. José Ramón Gómez Echevarría.
Más de 200.000 nuevos casos cada año
La introducción de la terapia multimedicamentosa a principios de los años 80 supuso un punto de inflexión en la lucha contra la lepra. Su utilización ha permitido reducir la prevalencia mundial de la enfermedad aproximadamente un 95 % y, con un tratamiento adecuado, las personas afectadas dejan rápidamente de ser contagiosas y pueden curarse.
Pero la lepra no ha desaparecido. Cada año se diagnostican todavía más de 200.000 nuevos casos, principalmente en Asia, África y América Latina. El artículo recuerda así que la eliminación de la lepra como problema de salud pública no equivale a su erradicación.
A ello se suma un desafío que va más allá del tratamiento médico: combatir el estigma y la discriminación que todavía sufren las personas afectadas. La estrategia mundial de la Organización Mundial de la Salud para 2021-2030 sitúa precisamente entre sus prioridades interrumpir la transmisión, favorecer el diagnóstico precoz, prevenir las discapacidades y luchar contra la exclusión social asociada a la enfermedad.
Fontilles: de la segregación a la inclusión
El artículo presenta la historia de Fontilles como un ejemplo de la transformación experimentada en el abordaje de la enfermedad de Hansen.
El Sanatorio de Fontilles nació en 1909, en una época en la que un diagnóstico de lepra suponía con frecuencia el aislamiento y la pérdida de los vínculos sociales. Más de un siglo después, Fontilles continúa atendiendo a los últimos residentes que han pasado gran parte de su vida en el Sanatorio y preservando su historia y memoria.
Al mismo tiempo, la Fundación desarrolla programas de cooperación sanitaria en África, Asia y América Latina dirigidos a personas afectadas por la lepra y otras enfermedades relacionadas con la pobreza, promoviendo el diagnóstico precoz, el acceso al tratamiento, la rehabilitación y la inclusión social.
Conocimiento para acabar también con el estigma
La formación constituye otro de los pilares de esta labor. El artículo destaca el Curso Internacional de Leprología de Fontilles, que ha alcanzado su 62.ª edición y aborda los aspectos microbiológicos, clínicos, epidemiológicos y sociales de la lepra, además de otras enfermedades tropicales desatendidas.
Porque el camino hacia un mundo sin lepra no termina con disponer de tratamientos eficaces. El diagnóstico precoz, la prevención de discapacidades y la superación del estigma siguen siendo retos fundamentales.
Más de un siglo después de la apertura del Sanatorio, Fontilles continúa trabajando para que ninguna persona sea discriminada o excluida a causa de una enfermedad.