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Fontilles_Nicarauga

Prevención de la salud materno infantil en Chinandega, Nicaragua

A pesar de la difícil situación que está atravesando Nicaragua, debido a la COVID-19, poco a poco se está pudiendo retomar el trabajo apoyando la salud de las poblaciones más vulnerables. Un trabajo que es hoy más necesario que nunca.

Por eso, queremos compartir el éxito de nuestro proyecto de salud materno-infantil, en 18 comunidades rurales de Nicaragua, y darte las gracias por estar ahí, en estos momentos difíciles para muchas personas en cualquier país del mundo.

En Nicaragua, a pesar de que la mortalidad materna va en descenso, aún sigue siendo un importante problema de salud. Especialmente en muchas comunidades rurales de Nicaragua, hay un alto porcentaje de madres y bebés que fallecen debido a las complicaciones en el parto. Esta mortalidad se debe a factores como la pobreza, el acceso geográfico y la falta de atención prenatal y en el parto en estas áreas.

Por eso, iniciamos una estrategia en 18 comunidades rurales de Chinandega, Nicaragua, que puede evitar el 90% de las muertes maternas.

El Plan de Parto para una Maternidad Segura, es una estrategia en la que participa toda la comunidad: la mujer, su pareja y familia se preparan para el cuidado del embarazo, parto institucional, puerperio y atención al recién nacido, apoyados por promotores de salud y parteras voluntarias, en coordinación con los servicios de salud locales.

La estrategia incluye brigadas de transporte, formadas por personas de la misma comunidad, para trasladar a la unidad de salud más cercana a la mujer o recién nacido que lo necesiten. Estas brigadas de transporte disponen de un kit de primeros auxilios para brindar atención esencial a las emergencias durante el traslado.

Algo también importante a destacar en la estrategia, es la opción que tienen las embarazadas de las comunidades más lejanas de trasladarse, días antes de su fecha probable de parto, a las casas maternas, que están ubicadas cerca de la unidad de salud donde serán atendidas. En las casas maternas, las embarazadas, además de estar bajo los cuidados obstétricos especializados, reciben consejos sobre higiene, lactancia materna, cuidados del recién nacido…

Las acciones llevadas a cabo han llegado a 206 embarazadas, de las cuales 141 ya tuvieron su parto institucional y cuidados puerperales. Para ello, primero se formó a 52 promotores/as de salud y 28 parteras, que son los encargados de la captación y seguimiento a las embarazadas, así como de promover la responsabilidad de sus parejas, el núcleo familiar y comunidad en los cuidados de éstas y saber identificar las señales de peligro para la búsqueda de atención inmediata en los puestos médicos o el centro de salud.

Gracias a este proyecto, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de València y de donantes de Fontilles, y se realiza a través de nuestro socio local la Asociación para el Desarrollo de los Pueblos (ADP), las mujeres de estas comunidades pueden vivir la experiencia de la maternidad con menos riesgos, tanto para ellas como para sus bebés. Un resultado que demuestra que, con los recursos necesarios, podemos mejorar la vida de muchas personas.